Murcia se llama a sí misma la huerta de Europa y su cocina lo refleja: mucha verdura, mucho producto y platos que en su mayoría son baratos y populares. Es de las cocinas regionales más reconocibles de España y de las menos conocidas fuera.
La verdura
El zarangollo. Calabacín y cebolla pochados muy lentamente, a veces con huevo. Suena a nada y está buenísimo. Es el plato murciano por excelencia.
El pisto murciano, con tomate y pimiento, y la ensalada murciana, con tomate de conserva, atún, huevo duro, cebolla y aceitunas. Esta última es fija en cualquier mesa.
Las habas tiernas y los michirones: habas secas guisadas con jamón, chorizo, laurel y guindilla. Plato de bar y de invierno.
Los imprescindibles del tapeo
- El pastel de carne, un hojaldre relleno de ternera, chorizo y huevo, con una tapa decorada. Se come de pie y a cualquier hora.
- La marinera, una rosquilla de pan con ensaladilla rusa y una anchoa encima. Si lleva boquerón en vinagre, es un bicicleta.
- Los caballitos, brocheta de gamba rebozada.
- Las patatas al horno y el pulpo al horno, muy murcianos.
Dónde tomarlos, en la guía para tapear en Murcia.
Los arroces
El arroz caldero es el gran plato del Mar Menor: se hace con caldo de pescado de roca y ñora, en dos vuelcos —primero el pescado, después el arroz— y se sirve con allioli. Es de origen marinero y se come en toda la costa.
El arroz de Calasparra, con denominación de origen propia, es uno de los pocos arroces de montaña de Europa y absorbe caldo mucho mejor que otras variedades.
El postre
Los paparajotes. Es el plato que más desconcierta al visitante: una hoja de limonero rebozada en masa y frita, espolvoreada con azúcar y canela. La hoja no se come: se raspa la masa y se deja. Ver a un forastero mordiendo la hoja es un clásico local.
La despensa
Pimentón de Murcia, tomate y limón de Mazarrón, melón, pera de Jumilla, alcachofa y las conservas vegetales, que son una industria potente.
Qué beber
Tres denominaciones de origen, todas apoyadas en la monastrell: Jumilla, la más conocida, con tintos potentes y de gran relación calidad-precio; Yecla, más pequeña; y Bullas, en altura, con perfiles algo más frescos.
Y el asiático, el café de Cartagena con leche condensada, coñac, licor 43 y canela, servido en vaso propio.







